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1 de diciembre de 2001Perú Económico

A zafarse del cuello de botella

Nuestro país tiene un déficit de por lo menos US$ 7,000 millones en infraestructura pública. El Estado, en la actual situación fiscal, no puede asumir esta inversión y debe focalizar recursos en sectores de gran necesidad social. El mal estado de las carreteras y las limitaciones en los puertos y aeropuertos encarecen los productos de exportación peruanos restándoles competitividad en los mercados internacionales. Por otro lado, se encarecen los productos importados afectando el costo de vida de la población. De esta manera, el déficit de infraestructura se convierte en un cuello de botella para el desarrollo nacional, dificultando inversiones y la creación de empleo productivo.

El año que se inicia será crucial para consolidar la economía peruana en un contexto global marcado por los hechos del 11 de setiembre. Requerimos de capitales privados, nacionales y extranjeros, para cubrir las carencias, medidas en términos de infraestructura pública. El programa de concesiones es una solución atractiva y viable en el corto plazo por el flujo de inversiones que comprometerá su puesta en marcha y su gran capacidad para generar empleo.

Infraestructura de Transporte

Para incrementar la competitividad de los productos peruanos es imprescindible modernizar la infraestructura de transporte. No sólo se necesita más, sino, en mucos casos, una mejor gestión de la infraestructura existente. Es urgente una ley de puertos que permita destrabar el proceso de concesión de los terminales marítimos regionales. Durante el 2002 también sería necesario debatir el mejor esquema de promoción de la inversión privada en el puerto del Callao. Por lo pronto, para el primer trimestre del 2002 esperan los resultados del estudio realizado para evaluar la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional del Cusco y la concesión del resto de aeropuertos regionales. Igualmente, es necesario concretar concesiones de la red vial, no sólo para su construcción, sino también para su explotación y mantenimiento. Se estima que el mantenimiento de las carreteras en el Perú requiere unos US$ 87 millones anuales. Sin embargo, sólo se recaudan US$ 35 millones de los usuarios, vía peajes. En un contexto de estrechez fiscal, no es de sorprender que las carreteras se estén deteriorando y, con ello, desperdiciando los casi US$ 2,000 millones que el país ha invertido en esta infraestructura.

En este contexto se alista la licitación de las redes viales 5 (Lima-Huacho-Pativilca) y 6 (Pucusana-Cerro Azul-Ica), pero figuran en la agenda otras 11 redes viales en todo el país. La participación de inversionistas privados nacionales y extranjeros en cada proceso pasa también por la fijación de elementos que permitan asegurar su buen mantenimiento.

Saneamiento y turismo

El sector de agua potable y saneamiento tiene grandes deficiencias de cobertura y calidad del servicio -especialmente en las capas sociales más necesitadas- en gran parte del país. Estas empresas están fuertemente endeudas e incluso alguna en proceso de insolvencia ante el Indecopi, por lo que se requiere promover la participación del sector privado para revertir estas deficiencias.

Las municipalidades provinciales son responsables de la prestación de los servicios de saneamiento en el ámbito de su jurisdicción, a excepción de los servicios en Lima Metropolitana, que están a cargo de Sedapal (de propiedad del Gobierno central). A la fecha, existen 45 EPS con reconocimiento oficial; la más grande es Sedapal con más de un millón de conexiones domiciliarias, y la más pequeña, la empresa de la localidad de Andahuaylas (Emsap Chanka), con algo más de 2,000 conexiones domiciliarias. La Copri inició un trabajo con empresas municipales en el norte del país para identificar la estrategia adecuada para superar sus problemas, y en el año 2002 se debe profundizar este trabajo.

Finalmente, en el proceso de promoción de proyectos de infraestructura turística se han identificado oportunidades de inversión por casi US$ 500 millones. Su puesta en marcha generará una dinámica productiva sin precedentes en nuestro medio.

Entre los planes de la Gerencia de Proyectos de Turismo, están el Centro de Convenciones y Eventos del Centro Cívico y Comercial de Lima, que requiere una inversión mínima de US$ 5 millones; el complejo turístico de playas El Chaco-La Puntilla, que proyecta inversiones del orden de los US$ 20 millones y el Centro Ecológico Recreacional Huachipa.

Trabajar con Municipios

Una de las primeras acciones emprendidas por la Copri en el 2001, y que debe comenzar a rendir sus frutos durante el 2002 es la descentralización de las concesiones en infraestructura, que tiene como objetivo comprometer la participación del capital privado en proyectos de desarrollo ubicados en el interior del país..

Esto ha sido posible gracias a un decreto que faculta a los gobiernos locales a desarrollar procesos de privatización o concesión bajo dos modalidades: liderando los procesos directamente, con asesoría de la Copri o delegando a ésta, la responsabilidad de la promoción.

La ciudad de Chiclayo ha sido la primera en recibir el apoyo de COPRI para promover la participación del sector privado nacional y extranjero en la licitación del servicio de tratamiento de los desechos sólidos, así como en la construcción de un terminal terrestre de pasajeros. La experiencia que gane en este primer gran proyecto nos servirá de pauta para futuros requerimientos de los gobiernos locales del interior.

En esta misma línea, el 2002 se concretará un convenio de la Municipalidad de Lima con COPRI para promover proyectos de infraestructura en la ciudad como el periférico vial norte, el mercado mayorista de Santa Anita, terminales terrestres, etc.

Como corolario, es necesario señalar que la COPRI está trabajando arduamente para lograr que estos y otros proyectos se lleven a cabo durante el 2002. El reto es superar las deficiencias de infraestructura nacional. Las concesiones son un instrumento en este proceso que adecuadamente diseñadas pueden generar dinamismo económico y empleo de manera descentralizada.