  Logros y
retos en el sector
telecomunicaciones
Un balance a seis años de la privatización
Una de las principales reformas
efectuadas durante la administración Fujimori fue la que se llevó a cabo en el sector
telecomunicaciones en el marco de la política de privatizaciones. En un nuevo contexto
político y con renovadas expectativas ciudadanas, es importante hacer una evaluación
fría y detallada de los efectos de esta reforma, a fin de preservar y consolidar los
logros alcanzados, pero también para afrontar los retos pendientes de la manera más
inteligente y efectiva. |
A comienzos de los años noventa, para obtener una
línea telefónica, el usuario tenía que esperar meses e incluso años. El sector
telecomunicaciones mostraba tecnología desactualizada, la calidad del servicio era mala,
los precios estaban distorsionados -en muchos casos, eran artificialmente bajos- y, por
consiguiente, el sector se encontraba descapitalizado y afrontaba constantes pérdidas y
problemas laborales.
Una década después, la situación es la opuesta. La industria de
telecomunicaciones ha cambiado drásticamente desde la privatización de la Compañía
Peruana de Teléfonos (cpt) y la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y su
adquisición en 1994 por Telefónica de España (hoy en día, Telefónica).
En 1998, el
sector peruano de telecomunicaciones había expandido sus redes en aproximadamente 167% en
comparación con 1993 y la densidad telefónica (es decir, el número de teléfonos por
cada 100 habitantes) se había incrementado de 2,9 a comienzos de los años ochenta a 7,8
en 1998.
Este crecimiento, sin embargo, fue heterogéneo: fue mucho mayor en los
departamentos con mayores ingresos. En el mapa, a través de barras azules y anaranjadas,
se muestra que Telefónica concentra una importante parte de sus esfuerzos de cobertura en
los departamentos con mayor PBI per cápita (los que tienen tonalidades más oscuras de
celeste).
En cuanto a cobertura, calidad y tecnología, se ha experimentado una
mejora considerable. En 1998 Telefónica del Perú superó las metas establecidas en el
contrato de concesión con el gobierno peruano. Al mismo tiempo, se ha registrado un
significativo incremento en el acceso a telefonía básica (ver Cuadro 1).
Finalizado el periodo de concurrencia limitada, en el que Telefónica
era el único operador, el gobierno abrió el mercado a nuevos operadores dispuestos a
brindar servicios de telefonía local y de larga distancia, tanto nacional como
internacional. También estableció que los nuevos operadores podían utilizar para ello
la infraestructura de Telefónica, pagándole un derecho de interconexión.
¿Qué significan estos cambios en función del bienestar de los
usuarios? ¿Los usuarios están mejor o peor después de estas reformas? Tras analizar
cómo ha evolucionado el bienestar de los usuarios se puede afirmar que a pesar de los
resultados positivos observados desde las reformas, aún pueden realizarse mejoras
importantes. El bienestar de los usuarios ha crecido sustancialmente pero en los últimos
años se observa un desaceleramiento. Es claro que para retomar un proceso enérgico de
mejora del bienestar se necesita profundizar la competencia liberando el mercado para
reducir los precios hasta que éstos alcancen estándares internacionales.1
Por ejemplo, en el Gráfico 1 se observa que el
bienestar de los usuarios de Lima Metropolitana que ya poseían teléfono y el de los que
pudieron acceder a este servicio creció por encima de 15% anual entre 1993 y 1996, para
luego decrecer ligeramente en 1997.2
Sin embargo, si se analiza la evolución del
bienestar de los consumidores de las principales ciudades fuera de Lima, la disminución
en el bienestar en 1998 es menor. Ello se debe al significativo incremento en el acceso al
servicio telefónico, lo que implica que existe un importante número de usuarios que
antes no podían acceder al servicio pese a que estaban dispuestos a pagar por él. Ahora,
estas personas sí pueden acceder a la comunicación telefónica y, por consiguiente,
obtienen un mayor bienestar.
CUADRO 1
Antes y después de la privatización
Indicadores |
1993 |
1998 |
|
Número de teléfonos fijos (miles)
Número de celulares (miles)
Densidad de teléfonos fijos (cada 100 habs.)
Densidad de teléfonos móviles (cada 100 habs.)
Tiempo promedio de espera
Costo de conexión de línea telefónica
Número de teléfonos públicos
Digitalización de la red
Fibra óptica
Localidades con servicio telefónico
Ciudades con teléfonía móvil
Empresas del sector
Empleo en el sector
Telecomunicaciones como % del PBI |
660
50
2,9
0,2
118 meses
US$ 1 500
8 000
33%
200 km
1 450
7
12
13 000
1,2 |
2 012
735
7,8
3
45 días
US$ 170
43 000
89%
3 000 km
3 000
117
172
34 000
2,3 |
Fuente: Osiptel
|
Entre las principales explicaciones que se pueden
encontrar para la caída general del excedente del consumidor entre 1997 y 1998, que
quiebra la tendencia de crecimiento acelerado que se ha observado desde 1993, están las
siguientes:
 |
La renta básica ha experimentado
incrementos sustanciales en comparación con otros países de la región.
|
 |
El precio de las llamadas locales
no ha alcanzado aún niveles competitivos. |
En lo que se refiere al primer punto, el rebalanceo
tarifario -es decir, la reducción del costo de las llamadas locales y de larga distancia
mientras se incrementaba la renta básica-, establecido durante el periodo de concurrencia
limitada, cumplió su objetivo de reducir gradualmente las distorsiones de precios. Pero
hacia 1997, el continuo incremento de la renta básica afectó el bienestar de los
consumidores; en especial, el de los estratos de menores ingresos, que no se beneficiaban
de la reducción en los precios de las llamadas de larga distancia debido a su reducido
consumo. Esto condujo a que el nivel de bienestar derivado del acceso al servicio
telefónico no mantuviera su tendencia de crecimiento (véase el recuadro "Telefonía
y bienestar de los consumidores según estrato socioeconómico en Lima
Metropolitana").
GRAFICO 1
Crecimiento del excedente del consumidor desde la
privatización: Lima Metropolitana

Excente total (en millones de 1995)
Por tipo de servicio |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
|
Local
Larga distancia nacional
Larga distancia internacional
Total
Total-renta fija |
13,0
2,0
1,5
16,5
13,8 |
19,5
2,2
2,0
23,6
17,3 |
25,0
2,9
2,4
30,3
21,8 |
31,8
4,1
4,1
39,1
25,2 |
39,4
5,0
4,0
48,4
29,1 |
40,2
7,1
4,9
52,2
28,5 |
Fuente: TORERO et.al.(2000) |
GRAFICO 2
Comparación de tasas fijas y precios de llamadas locales entre
el Perú, Chile y la Argentina

Fuente: TARIFICA
Por otra parte, la tarifa local en el Perú sigue
siendo muy elevada. Al respecto, es importante mencionar que si bien el programa de
rebalanceo tarifario buscó reducir la tarifa local por pulso,3 esto se vio alterado en parte para el caso de Lima cuando se
redefinió el área local, que de la ciudad de Lima pasó a abarcar al departamento de
Lima. Desde ese momento, llamar a cualquier lugar dentro del departamento de Lima era
considerado llamada local y no llamada de larga distancia nacional. Este cambio condujo a
un incremento real del precio de llamadas locales e implicó un subsidio cruzado en contra
de Lima.4
Otro aspecto que puede haber influido sobre el
precio de las llamadas locales y que se debería estudiar con más detalle es el efecto
del cambio de la unidad de medida de tres a un minuto sobre el precio de las llamadas
locales para los distintos estratos socioeconómicos.5 Según estudios realizados por el Organismo Supervisor de la
Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), en promedio, el cambio fue neutral
para los consumidores, pero no se hizo un estudio que tomara en cuenta el impacto sobre
los diferentes estratos socioeconómicos.6
Para validar estos dos factores, es interesante
comparar los precios de la renta básica y de la tarifa local del Perú con los de la
Argentina y Chile, dos países que también han atravesado un proceso de apertura a la
competencia. Es claro, como lo muestra el Gráfico 2, que la tarifa local y la renta
básica en el Perú son las más altas de los tres países.7

Telefonía y bienestar de los
consumidores según estrato
socioeconómico en Lima Metropolitana
Al analizar el impacto sobre el bienestar total de
los hogares en Lima Metropolitana según nivel socioeconómico (ver Gráfico 1), queda
claro que para los estratos de mayores ingresos, que ya poseían teléfono, el aumento en
el bienestar a sido cada vez menor con el rebalanceo tarifario, ya que han pagado más por
la renta básica y por las llamadas locales. En cambio, en los estratos de menores
ingresos se aprecia un crecimiento importante del excedente total1 a lo largo de los últimos años, fundamentalmente por un
impresionante incremento en el acceso al servicio telefónico.2
GRAFICO 1
Crecimiento del excedente del consumidor por
niveles socioeconómicos desde la privatización (%)

Excente total (en millones de soles de 1995)
Nivel socioeconómico |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
|
Alto
Medio
Bajo
Muy bajo |
5,2
7,3
1,3
0,0 |
6,3
9,2
1,7
0,1 |
7,4
13,6
2,7
0,0 |
8,0
12,8
4,2
0,2 |
9,4
14,8
4,7
0,3 |
8,7
14,0
5,3
0,5 |
|
|
Sin embargo, al analizar el excedente por cada
hogar promedio, se encuentra que la existencia de un pago mensual fijo (renta básica)
elevado afectó especialmente a los hogares de los estratos socioeconómicos bajos. En
estos sectores, el bienestar se deriva fundamentalmente de poder acceder al teléfono para
recibir llamadas antes que de la duración de llamadas efectuadas.
Así, pues, como se aprecia en el Gráfico 2, al analizar el excedente
del consumidor por hogar3 en el estrato muy bajo, se encuentra una fuerte reducción a partir
de 1994. Asimismo, debe notarse que el nivel absoluto del bienestar derivado del acceso a
telefonía en estos hogares es aún muy pequeño. En cambio, el excedente per cápita de
los estratos de mayores ingresos crece significativamente hasta 1997 por el hecho de que
estos hogares tienen mayor intensidad de llamadas locales y de larga distancia; se
benefician, por consiguiente, de la reducción de dichos precios. Recién en 1998 el
excedente cae para estos hogares. Es claro, entonces, que modificar la renta básica
sería importante para incrementar el bienestar de los sectores más pobres
GRAFICO 2
Evolución del excedente por hogar según estrato
socioeconómico

¿Como hemos medido el bienestar?
El bienestar se midió mediante el concepto de excedente del
consumidor; es decir, la diferencia entre el valor total que reporta el consumo del
teléfono al consumidor y la cantidad total que éste paga por él. El excedente del
consumidor es el área situada debajo de la curva de demanda compensada y encima del
precio de mercado; se recoge aproximadamente por medio del área situada debajo de la
curva de demanda marshalliana, estimada para cada servicio y estrato socioeconómico, y
por encima del precio de mercado. |
|


Mayor competencia: clave para que el consumidor
obtenga más beneficios
Aun cuando los beneficios obtenidos a partir de la
privatización son claros y se manifiestan en el incremento de la eficiencia productiva,
en el mayor acceso al servicio y en el bienestar de los consumidores, es necesario que la
entidad reguladora emprenda mayores esfuerzos en el terreno de las estructuras tarifarias
para evitar una reducción en el incremento de los beneficios de los usuarios.
La entrada de nuevas firmas que brindarán servicio telefónico local e
internacional generará más competencia. Por lo tanto, es posible crear las condiciones
para que los precios se reduzcan hasta alcanzar estándares internacionales. Para lograr
este objetivo, el papel de Osiptel es esencial. Este organismo debe garantizar las
condiciones necesarias para que nuevas firmas entren al mercado.8 Este papel es aún más importante en el servicio de telefonía
local, ya que es más sencillo introducir competencia en larga distancia a través del
ingreso de nuevas redes troncales de fibra óptica.9
El proceso de privatización de las
telecomunicaciones del Perú se puede representar mediante la Figura 1. El gobierno no
quiso pasar directamente de un monopolio estatal a un esquema competitivo debido al alto
grado de distorsión tarifaria que ello habría implicado y a la reducida penetración
telefónica, que requería una fuerte inversión inicial en infraestructura. Se buscó
lograr una transición gradual con la presencia de una firma dominante, que resultó ser
Telefónica, que permitiera rebalancear tarifas gradualmente y fomentar la inversión.

Estos objetivos ya han sido alcanzados durante el periodo de
concurrencia limitada. Sin embargo, creemos que para pasar a la tercera etapa es necesario
fomentar un esquema más enérgico de competencia en el sector sin incurrir en una
duplicación ineficiente de infraestructura, ya que de lo contrario, la empresa dominante
tendrá cada vez más instrumentos para generar barreras al ingreso de otras compañías
al mercado, como ya ha sucedido incluso con compañías grandes.
Desde el punto de vista social, la presencia de nuevos competidores es
deseable por diversas razones. Las nuevas empresas buscarán ofrecer servicios
diferenciados que la empresa dominante no brinda. También intentarán proveer los
servicios existentes por un costo menor y, finalmente, obligarán a la empresa dominante a
producir con más eficiencia. Con esta finalidad, Osiptel tiene que desarrollar una
política inteligente de interconexión, que conduzca a un uso eficiente de la red
existente, que ofrezca incentivos para que sus dueños inviertan y minimicen costos y que
genere una entrada eficiente de empresas, todo bajo un costo de regulación razonable.10
Figura 1
Las tres etapas de la reforma en telecomunicaciones

Finalmente, dado que el paso a la etapa 3 de la
figura 1 constituye un proceso de mediano plazo, una recomendación de corto plazo para
retomar la tendencia de crecimiento en el bienestar de los consumidores es ofrecer planes
óptimos de consumo que brinden descuentos por volúmenes de consumo a los que usan más
el servicio. 11 La introducción de estos planes, factibles en realidades como la
peruana, donde existe una fuerte heterogeneidad entre los consumidores, no sólo
beneficiará a estos últimos sino también a las empresas, ya que les permitirá
discriminar precios.
Por ejemplo, una rebaja en la renta fija para los hogares del estrato
socioeconómico más bajo, cuyo mayor beneficio consiste en tener acceso al teléfono para
recibir llamadas, junto con un pequeño incremento en el costo de las llamadas locales,
aumentará sin duda alguna el bienestar de estos hogares sin afectar las ganancias de las
empresas proveedoras. El caso opuesto es el de los hogares de mayores ingresos, cuya
ganancia mayor de bienestar consiste en el uso intensivo de teléfonos antes que en el
acceso a ellos; estos sectores, por consiguiente, estarán dispuestos a pagar una mayor
renta fija a cambio de una menor tarifa por minuto (Máximo Torero).


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